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Superior acción terapéutica de fondo en enfermedades neurohormonales.
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Potente enzimoterapia coadyuvante en los trastornos del sistema nervioso: jaqueca, migraña, esclerosis múltiple, alteraciones neuro vegetativas.
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Hipertensión emotiva.
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Composición: activos naturales biológicos
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Ademas de: Aminoglutaminocoligasa, Acetil-Coenxima A Ligasa, DNA Kinasa, Cloruro de Potasio, Fosfato de Sodio Monobásico, Silicilato de Trietanolamina.
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Acción superior en la respuesta terapéutica .
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Estimula la función neuronal.
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Evita altos niveles de cortisol.
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Incrementa niveles de Acetil-Colina.
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Sin efectos secundarios.
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Inocuo.
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Máxima seguridad terapéutica.
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Flexibilidad posológica.
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Fácil cumplimiento de tratamiento.
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Indicaciones: Zymocell: actúa como coadyuvante de tratamientos específicos y su eficacia preventiva está comprobada en los siguientes casos:
1. Fatiga crónica.
2. Insomnio.
3. Trastornos de aprendizaje.
4. Dístonia neuro-vegetativa.
5. Estrés.
6. Trastornos neuro-hormonales.
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Farmacología Clínica: Las pruebas de tolerancia, anti-genicidad y toxicidad determinan su inocuidad total en dosis dobles a las recomendadas.
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Caso 1 y 2: Tomar dos (2) grageas diarias durante treinta (30) días. Evaluar y si es necesario repetir el tratamiento por el mismo periodo.
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Caso 3: Inyectar una (1) ampolleta de Zymocell interdiaria durante sesenta (60) días. Tomar dos (2) grageas diarias.
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Caso 4 y 5: Inyectar veinte (20) ampolletas consecutivas. Continuar con dos (2) grageas diarias hasta lograr mejoría. Como mantenimiento tomar una (1) gragea antes de acostarse.
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Caso 6: Debe emplearse como coadyuvante de un tratamiento primario. Para lograr un efecto completo inyectar una (1) ampolleta interdiaria por cuarenta (40) días. Tomar dos (2) grageas diarias de Zymocell durante el mismo tiempo. Zymocell no interacciona con otros medicamentos. Estas dosis pueden ser modificadas a criterio del médico de acuerdo al grado de la enfermedad.
Introducción
La era moderna de las enzimas comenzó en los años 20 con el desarrollo de la ultracentrifugación de Svedberg, que permitía la separación de moléculas de gran tamaño y de enzimas. En 1926, Sumner cristalizó la ureasa, una enzima que disocia la úrea (lo mismo que la enzima presente en la orina que genera el conocido olor a amoníaco en el pañal del bebé lactante). En los años 30 siguió la cristalización de otras enzimas. En los 40 y 50, se descubrió la modulación de todas las reacciones fisiológicas por parte de las enzimas. En 1960 se dedujo la secuencia de aminoácidos de la ribonucleasa, una enzima celular importante. En 1965, se produjo un progreso importante cuando se utilizó por vez primera la cristalografía de rayos X para demostrar la estructura tridimensional de las enzimas. Esto posibilitó subsiguientemente evaluar con precisión la estructura tridimensional y la secuencia de aminoácidos de las enzimas. En 1969, se describió la primera síntesis química de una enzima a partir de sus aminoácidos precursores. Recientemente, la aplicación de las técnicas de ADN recombinante ha permitido la formación de enzimas diseñadoras para realizar tareas específicas mediante la inducción de alteraciones (mutaciones) en posiciones definidas de la enzima y de esta forma producir un cambio subsiguiente de la actividad catalítica y la especificidad de las enzimas. Para acelerar la velocidad de las reacciones, se han introducido recientemente anticuerpos catalíticos contra los componentes estables de las enzimas. Todas estas técnicas así como otras más recientes han permitido una purificación más precisa de las enzimas. Un progreso significativo ha consistido en el desarrollo de técnicas de estabilización para evitar la degradación enzimática. En el momento actual, en Estados Unidos y en todo el mundo, determinadas enzimas médicas específicas se utilizan legalmente como tratamientos sistémicos éticos y eficaces de numerosos procesos. Han sido aprobadas por la FDA para su uso en el tratamiento de enfermedades específicas para las que existe un acuerdo general acerca de su eficacia. Estos procesos o enfermedades incluyen las siguientes:
1. trastornos cardiovasculares,
2. procesos gastrointestinales sobre todo insuficiencia pancreática y trastornos relacionados,
3. terapéutica sustitutiva de trastornos y déficits genéticos específicos,
4. tratamientos del cáncer,
5. desbridamiento tópico de heridas (degradación de tejido muerto o necrótico)
6. eliminación de sustancias tóxicas de la sangre. En Estados Unidos, el Physicians Desk Referente (PDR) de 1993 enumera alrededor de 40 preparados enzimáticos aprobados por la FDA para su uso en este país.
Se incluyen preparados para la administración oral, inyectable (por vía intravenosa o intramuscular) y tópica. Actualmente, el uso terapéutico más divulgado y probablemente el más importante de las enzimas en Estados Unidos es el tratamiento de diversas enfermedades en las que se forman coágulos sanguíneos que obturan los vasos, causando problemas graves. Estos procesos se conocen con el nombre de enfermedades tromboembólicas. Aquí se incluyen los ataques cardíacos (infarto agudo de miocardio), los coágulos sanguíneos en las piernas y en otras zonas (trombosis venosa profunda) y los coágulos sanguíneos en los pulmones (embolia pulmonar masiva). Se utilizan también como apoyo en ciertas aplicaciones tales como cánulas arteriovenosas obstruidas y con fines de reperfusión. Las enzimas que se utilizan fundamentalmente con este fin son el activador del plasminógeno tisular (TPA), la estreptoquinasa y la uroquinasa. Las enzimas pueden administrarse intracorpóreamente (por vía intravascular) o extracorpóreamente. Todas estas consideraciones y conceptos, sólidamente respaldados por innumerables protocolos en diversos centros médicos de Europa y E.EU.U son la base científica en que se basan los investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas de Biocell Ultravital, cuando presentan sus terapias enzimáticas representadas por Rhemacell, Zymocell y Biolastin.
Historia
“La mayoría de las personas nace con un sistema enzimático que funciona adecuadamente y que ayuda a realizar todas las tareas del organismo, desde la más simple hasta la más compleja e importante.
Hasta la fecha, sólo se conocen unas 3.000 enzimas en el cuerpo humano, pero se cree que la responsabilidad de mantenernos vivos recaen en varios miles más, que todavía no se han podido descubrir, Su importancia es enorme. ¡Representa nada menos que nuestra “energía vital”!. Para ilustrar algunas de las múltiples funciones de las enzimas en nuestras vidas, comenzaremos con un ejemplo. Con este fin abordaremos brevemente un proceso predilecto de todos los humanos, o sea el amor. Las enzimas están presentes en las feromonas que producen atracción y deseo sexual entre el hombre y la mujer.
Numerosas enzimas contribuyen al proporcionar la fuente energética para que el espermatozoide se desplace hasta el óvulo y, en el momento del contacto, otra enzima abre una “puerta” para que el espermatozoide penetre, mientras que otra se encarga de sellar el orificio de entrada para evitar la penetración de otros espermatozoides. La fertilización y la concepción requieren una secuencia de actividad enzimática sumamente coordinada, como si se tratase de un equipo de enzimas que actuasen armónicamente para reunir el material genético del padre y de la madre y progresar hasta la formación del embrión. Por lo tanto, la vida humana se inicia con la magia admirable de las enzimas, capaces de crear el espectáculo más bello y maravilloso que conduce al recién nacido.
Dentro del núcleo de cada célula hay 23 cromosomas procedentes del padre y otros 23 de la madre. El anteproyecto hereditario de los padres está codificado en cada cromosoma y determinará una expresión final y única en este hijo, que representa una mezcla de todos los rasgos familiares. Los genes procedentes de los padres y presentes a lo largo de los cromosomas determinan la codificación real. Las moléculas de ADN dentro de los cromosomas constituyen la memoria real de la célula. Dentro de una célula única existen, en líneas generales, 100.000 genes, la mayoría de los cuales codifican para las enzimas. Cada gen, bien sea estructural, receptor, etc, se asocia a una acción enzimática y está predeterminado para realizar una función específica. Con la ayuda de las enzimas, numerosas células se reproducen por división cada segundo para formar células nuevas cuya composición genética es exactamente la misma. Estas células reemplazarán a las más viejas. Al mismo tiempo, numerosas células más viejas mueren. Todo el trabajo requerido para la renovación y la eliminación es realizado por enzimas codificadas en esos genes. Aunque existe un número limitado de células que no se dividen realmente para formar otras nuevas, como es el caso de algunas células cerebrales y de los óvulos dentro de los ovarios, nuestras enzimas, también mantienen estas células en un estado de salud satisfactorio.
Dentro del conjunto total de nuestros organismos, las enzimas actúan constantemente, en perfecto equilibrio, como una orquesta que interpreta una espléndida sinfonía en perfecta armonía. Este equilibrio perfecto nos mantiene activos y preserva nuestra salud, ejecutando todas las funciones a través de un delicado y, sin embargo, excepcional sistema de controles y balances. Esto ayuda a fabricar nuevas células y nuevos tejidos y a eliminar desechos cuando sea necesario. También constituyen los elementos clave de nuestros sistemas inmunitarios y de la red de vigilancia del organismo. Hemos creído oportuno transcribir estos conceptos previos sobre las enzimas porque Biocell Ultravital, pionero en investigaciones enzimáticas, presenta al gremio médico un producto como Zymocell, estructurado a base de enzimas y que está llamado a ser argumento importante para tratar enfermedades de origen neurohormonal.
Composición
6.3.1.2* Anonio-glutámico-Ligasa
Nombre sistemático: L-Amonio-glutámico-Ligasa
(Forma ADP) 6.2.1.1* Acetil-Coenzima A ligasa
Nombre sistemático: Acetil: Coenzima A ligasa (forma AMP) 2.7.1.23*
NAD-Kinasa
Nombre sistemático: ATP:NAD+2- fosfotransferasa
Otros Componentes:
KCI 6 mg
NaH2PO4 6 mg
Salicilato 1 mg Etanol 60 mg
Agua c.s.p. 2 ml
*Nomenclatura de Enzimas, 1992
Modo de Acción
Zymocell, contiene las enzimas glutaminasa, acetil-Coenzima A-sintetasa y .las enzimas de la fosfoliación oxidativa. Glutaminasa ocupa una posición central en el metabolismo del cerebro. Cataliza la síntesis de glutamina a partir de ácido glutámico y amoníaco. En el ciclo productivo de ATP se produce continuamente amoníaco en las mitocondrias. Un nivel excesivo de NH3 relentiza esta producción de energía y por ende las posibilidades de acción y de concentración. Estas características dependen asimismo directamente de la actividad de la glutaminasa. Además, glutamina es el componente principal de unos determinados compuestos que son esenciales en el metabolismo del cerebro. Está claro, por lo tanto, que algunas perturbaciones psicosomáticas tienen su origen en una producción insuficiente o una relentización de la enzima glutaminasa.
Acetilcoenzima A-sintetasa desempeña un papel dominante en el mantenimiento del sistema de transmisión de impulsos que las células cerebrales generan. Junto con las colinesterasas produce acetilcolina, transmisor de innumerables impulsos que coordina la acción y la reacción dentro del organismo y en relación al mundo exterior. Además, esta enzima es responsable de la producción continua del acetil activado que se requiere para la síntesis de las proteínas mucocóndricas, para los lipoides cerebrósidos y de las moléculas mielínicas que rodean a las neuronas conductoras. Una renovación insuficiente de esta sustancia produce un aislamiento insuficiente de las fibras nerviosas, lo que puede ocasionar un cortocircuito o reacciones difusas. Una baja síntesis o una ralentización de esta enzima puede causar también múltiples perturbaciones funcionales y una pérdida completa o parcial de la innervación y acción de los músculos, del cerebro y de las glándulas endocrínicas.
La importancia de las enzimas de la fosfoliación oxidativa, que contiene Zymocell, consiste en la relación directa de las reacciones enzimáticas antes mencionadas con la energía que está disponible bajo la forma del ácido adenosin-trisfosfórico (ATP). Sin una producción continua de estas moléculas portadoras de energía, la conciencia y la vida misma son imposibles. Un nivel de producción bajo de ATP causa cansancio e inactividad. Zymocell contiene enzimas para la síntesis del ácido adenosindifosfórico (ADP) en ácido adenosintrisfosfórico (ATP), y de esta forma contribuye de forma importante a la actividad de las otras enzimas.
El efecto farmacodinámico de Zymocell consiste en la recomposición de la producción energética apoyada por una síntesis equilibrada de acetil activado y de acetilcolina, además de una desintoxicación simultánea del amoníaco con la síntesis de glutamina. El efecto terapéutico de inyecciones de estas enzimas da como resultado la recomposición del estado normal de perturbaciones mentales o somáticas adquiridas o congénitas, la reintegración de la personalidad y una mejora de la calidad de vida, del rendimiento y de la energía.Un nivel excesivo de NH3 relentiza esta producción de energía y por ende las posibilidades de acción y de concentración. Estas características dependen asimismo directamente de la actividad de la glutaminasa. Además, glutamina es el componente principal de unos determinados compuestos que son esenciales en el metabolismo del cerebro.
Está claro, por lo tanto, que algunas perturbaciones psicosomáticas tienen su origen en una producción insuficiente o una relentización de la enzima glutaminasa. Acetilcoenzima A-sintetasa desempeña un papel dominante en el mantenimiento del sistema de transmisión de impulsos que las células cerebrales generan. Junto con las colinesterasas produce acetilcolina, transmisor de innumerables impulsos que coordina la acción y la reacción dentro del organismo y en relación al mundo exterior. Además, esta enzima es responsable de la producción continua del acetil activado que se requiere para la síntesis de las proteínas mucocóndricas, para los lipoides cerebrósidos y de las moléculas mielínicas que rodean a las neuronas conductoras. Una renovación insuficiente de esta sustancia produce un aislamiento insuficiente de las fibras nerviosas, lo que puede ocasionar un cortocircuito o reacciones difusas. Una baja síntesis o una ralentización de esta enzima puede causar también múltiples perturbaciones funcionales y una pérdida completa o parcial de la innervación y acción de los músculos, del cerebro y de las glándulas endocrínicas. La importancia de las enzimas de la fosfoliación oxidativa, que contiene Zymocell, consiste en la relación directa de las reacciones enzimáticas antes mencionadas con la energía que está disponible bajo la forma del ácido adenosin-trisfosfórico (ATP). Sin una producción continua de estas moléculas portadoras de energía, la conciencia y la vida misma son imposibles. Un nivel de producción bajo de ATP causa cansancio e inactividad.
Zymocell contiene enzimas para la síntesis del ácido adenosindifosfórico (ADP) en ácido adenosintrisfosfórico (ATP), y de esta forma contribuye de forma importante a la actividad de las otras enzimas. El efecto farmacodinámico de Zymocell consiste en la recomposición de la producción energética apoyada por una síntesis equilibrada de acetil activado y de acetilcolina, además de una desintoxicación simultánea del amoníaco con la síntesis de glutamina. El efecto terapéutico de inyecciones de estas enzimas da como resultado la recomposición del estado normal de pertur-baciones mentales o somáticas adquiridas o congénitas, la reintegración de la persona-lidad y una mejora de la calidad de vida, del rendimiento y de la energía.
Indicaciones
- Epilepsia
- Esclerosis múltiple
- M.E.
- Problemas neurovegetativos
- Migrañas
- Jaquecas crónicas
- Síntomas de estrés
- Problemas de concentración y de amnesia
- Perturbaciones en el climaterio
- Problemas menstruales
- Hipertensión (del tipo nervioso)